Tu querido traidor

Hola, soy tu traidor.
Sólo quería decirte que
te usé porque pude y
no porque me dieras permiso,
yo te acostumbré a no pedirlo.

Crecí pisándote la garganta
y te enseñé que amar era no dejarte respirar.

Nunca diré la verdad.
No por vergüenza,
sino porque reconocerla me delataría
y mi ego solo existe haciéndote menos.

No siento culpa.
La culpa es un lujo para quien tiene conciencia.
Yo solo siento rabia por haber perdido control que tenía sobre tí.

No te echo de menos.
Echo de menos dominarte.
Confundo amor con posesión
y no concibo que te liberes.
Inventaré el relato,
ensuciaré nombres,
atacaré a quien te rodee
para que los que me rodean a mí me crean.

Te hablaré de mi muerte
como último intento de manipularte.
No para que sufras,
sino para no aceptar que ya no me necesitas.

No soy víctima.
Soy cobarde.
No soy padre, ni guía, ni apoyo.
Y aun así,
seguiré llamándote desagradecido
para no admitir que sin ti
no soy nadie.

Atentamente,
el traidor
al que se le acabó el poder.

He dicho.
Curro Andújar. 10/02/2026