Autor: curroandujar

  • Si un día muero de repente.

    Si un día muero de repente… ¿cuál sería la última palabra que recordarían mis hijos de mí?

    Los beso cuando me voy,..
    Hasta luego, mi vida!.
    Y cuando vuelvo,..
    Os echaba de menos!.

    Y lo escribo aquí por si algún día muero de repente
    y mi perfil queda sin borrar para ellos.

    Me siento muy orgulloso de vuestros logros.
    También de vuestros errores, porque os harán aprender.
    Pero jamás sentiré vergüenza de vosotros, hijos míos seáis como seáis y hagáis lo que hagáis.
    Para mí es un orgullo veros vivir siendo vosotros
    y no lo que a mí se me antoje que seáis.

    Sé que, sin ser un buen padre,
    soy el mejor que pudisteis tener
    y también el peor que tenéis.
    Pero sin instrucciones.
    Porque instruir no es lo mío.
    Lo mío es acompañar.
    Acompañaros en lo malo y en lo bueno.
    Reír junto a vuestras ocurrencias y haceros ver que no es lo mismo
    ser unos desvergonzados que ser unos sinvergüenzas.

    Mostraros que vuestras ideas valen.
    Que vuestra opinión cuenta.
    Si muero de repente,
    solo me llevo una pena,
    no poder pasar un minuto más con vuestra compañía.
    Pero si muero de repente,
    muero tranquilo,
    sabiendo que sabéis vivir por vosotros mismos.
    El uno para el otro.
    Y sin favoritos.
    Porque para que haya un favorito
    tiene que haber un odiado.
    Alguien desfavorecido que paga por el favorito.
    Y eso no existió.
    Mi amor fue repartido.
    Hombro con hombro.
    Compartiendo el peso de soportar una vida a medias.

    Gracias por regalarme vuestra sonrisa
    y no vuestro miedo.
    Como mal padre que soy,
    no supe compraros con regalos,
    pero sí supe regalarme entero por y para vosotros.
    Quizá debí ser el valor del dinero,
    pero mi riqueza fue el valor por vosotros.
    Y ese os lo invertí entero.
    Solo os quise.
    Y hablo en pasado porque algún día
    habré muerto de repente
    y hoy será eterno para vosotros.

    Te quiero, María.
    Te quiero, Marcelo.
    Tanto os quise
    que ahora también os quiero.
    Solo que ya no tengo besos.
    Ni un “ahora vuelvo”.
    Pero sí os echo de menos.
    Y no tengáis prisa.
    Yo os aguardaré tranquilo
    aquí en el cielo.

    He dicho.
    Curro Andújar. 04/02/2026

  • La política sin consecuencias.

    Todo el mundo discute sobre el accidente de trenes…

    Que si derechas.
    Que si izquierdas.
    Que si sabotaje.
    Que si incompetencia.

    Y los muertos pasan a un segundo plano.
    Se quedan en un número,
    porque un número duele menos
    que los nombres con apellidos.

    La culpa no es de un solo partido.
    La culpa es de toda la política,
    porque el poder no paga nunca nada.
    Y no se puede pedir responsabilidad
    a unos irresponsables.

    Gobernar hoy no tiene consecuencias.
    Las consecuencias siempre las paga el pueblo, los que no mandan.

    Si gobiernas para personas,
    tu responsabilidad debe ser proporcional
    a la vida de esas personas.
    No en palabras.
    No en discursos.
    En hechos.

    Mientras el poder se proteja a sí mismo,
    los errores seguirán costando vidas ajenas.
    Y eso no es ideología.
    Es encubrimiento.

    Y si en una mesa hay
    1 malo y 4 buenos,
    hay 5 malos.

    La impunidad convierte a la política en una fábrica de víctimas.

    He dicho.
    Curro Andújar. 20/01/2026

  • En el nombre del padre, del hijo y de ningún Espíritu Santo.

    El hijo de un cobarde que eligió ser valiente.

    El hijo de un maltratador que decidió no hacer daño a nadie.

    El hijo de un traidor que fue fiel a sus principios.

    El hijo de un narcisista que pensó en los demás antes que en sí mismo.

    El hijo de un perfecto que aprendió a amar sus defectos.

    El hijo de un hombre que solo se sentía hombre ante su hijo.

    El hijo de un dictador que decidió dejar de ser esclavo.

    El hijo de don dinero que aprendió a ser valioso sin él.

    El hijo de un prestamista que comprendió que no debía nada.

    El hijo de la prohibición que no pidió más permiso para vivir.

    El hijo de la locura que logró ver por estar cuerdo.

    El hijo que se convirtió en padre
    y comprendió
    que nunca fue tratado como un hijo.

    He dicho.
    Curro Andújar… 25/12/2025

  • El fin del sometimiento.

    Me sentí esclavo en el lugar donde me dijeron que era mío.
    Trabajé la tierra creyendo que estaba construyendo algo propio,
    pero no era mío.
    Nunca lo fue.
    Era del dictador que llevaba por padre.
    Nada bastaba.
    Nada era suficiente.
    Mi esfuerzo no sumaba, solo se daba por hecho.
    A los demás se les medía con indulgencia;
    a mí, con una vara más alta y más dura.
    Siempre más.
    Siempre peor.
    Coche, tractor, cargos, responsabilidades.
    Creí que tenía un lugar.
    Creí que tenía valor.
    Pero solo era útil.
    Y cuando uno solo es útil, se vacía.
    Eso deja marca.
    Eso pesa.
    Eso se arrastra.
    Hoy trabajo con desconocidos
    que me tratan mejor que mi propia sangre.
    Me dan herramientas, confianza, equipo.
    No me humillan para sentirse grandes.
    Me respetan porque cumplo,
    y cumplo porque me respetan.
    Hoy soy mi dueño.
    No por lo que poseo,
    sino porque nadie me pisa para sostenerse.
    Lo que viví no lo niego.
    Lo cargo.
    Pero no lo repito.
    Conmigo se acaba la explotación disfrazada de familia.
    Conmigo se acaba el amor que exige obediencia.
    Conmigo se acaba el esfuerzo que nunca vale.
    Eso lo arrastraré como memoria.
    No como condena.
    Y no,
    no voy a volver nunca
    a entregar mi vida
    a quien solo sabe gobernar desde el desprecio.


    He dicho.
    Curro Andújar

  • Hello world!

    Welcome to WordPress. This is your first post. Edit or delete it, then start writing!